¡Motívate!: Los consejos definitivos para lograr perder grasa

Como ya debes saber, perder peso es una carrera de fondo. La mayoría de las personas que inician un proceso de pérdida de peso lo abandonan al cabo de unos meses, pero no puedes dejar que eso te ocurra a ti. Y te preguntarás: ¿cómo evitar esos momentos de desmotivación? La respuesta la encontrarás con los consejos que verás a continuación. Estos seguro que te ayudarán a afrontar esas situaciones en las que te planteas dejar tu dieta o rutina de ejercicios. O si es posible, evitar que aparezcan.

7 Errores que debes evitar en tu proceso de adelgazamiento

A continuación te mostramos los errores que suelen cometer esas personas que lo terminan dejando, para que así no caigas en ellos:

1. Querer los resultados ¡YA!

Hay muchas personas que quieren perder en un mes los kilos que han ganado en años y esto no funciona así. Un ritmo normal de pérdida de grasa es entre 0,5 y 0,8 kilos por semana haciendo todo bien (hay personas en las que puede ser un poco más y otras en las que un poco menos). En la pérdida de peso hay que ir sin prisa, los resultados se observan de manera progresiva.

2. Ceder a la presión del entorno

Vivimos en un entorno obesogénico lleno de tentaciones. Diariamente nos bombardean con publicidad de comida basura. Además, en muchas reuniones sociales, se suelen celebrar en restaurantes en los que no hay opciones saludables. En este caso puedes optar por pedir que se cambie de restaurante para poder elegir una opción saludable.

3. Olvidarse de las calorías que hay en las bebidas

Los refrescos, bebidas para deportistas o las cervezas, tienen muchísimas calorías y debes tenerlas en cuenta. La opción más saludable es que bebas únicamente agua o infusiones sin azúcar ni edulcorantes. Cada gramo de alcohol aporta 7 calorías vacías y además, reduce la testosterona e inhibe la síntesis de proteínas, por lo que las bebidas alcohólicas deberían desaparecer de tu vida.

Errores comunes que evitar para perder peso

También debes evitar las famosas bebidas para deportistas y refrescos porque están cargadas de azúcares (que no son saludables) o edulcorantes artificiales (que pueden alterar la flora intestinal). Además de eso, los edulcorantes hacen que te acostumbres a sabores extremadamente dulces y luego, por ejemplo, una fruta, no cubra tus expectativas de dulzura y dejes de tomarla. También se ha visto que los edulcorantes acalóricos ingeridos habitualmente (por ejemplo la sacarina), pueden sabotear o provocar un cortocircuito en los mecanismos que regulan el balance de energía.

4. Dormir poco

No dormir las horas necesarias o hacerlo a deshora puede provocar que tu pérdida de peso sea más lenta e incluso dificultarla. Debes dormir 7-8 horas diarias por la noche y seguidas para que tus hormonas te ayuden a perder peso. Si quieres saber más sobre como actúa el ritmo circadiano en el organismo, te animamos a que eches un vistazo a este artículo.

5. Usar la comida como recompensa

La comida no debe ser un premio por haber realizado deporte o actividad física, ya que es muy probable que las calorías que ingieras en ese premio sean superiores a las calorías que has utilizado en esa actividad.

6. Comer viendo la televisión o con otras distracciones

Cuando vayas a hacer alguna comida, céntrate en lo que estás comiendo. Disfruta de su sabor, su textura, olor… y mastica todo bien y despacio. Así ayudarás a tu cerebro a que cuente bien las calorías. ¿Sabías que comer muy deprisa o viendo la tele hace que ingieras más comida? ¡Tenlo en cuenta!

7. Tener unas expectativas demasiado altas

Ten en cuenta que puede ocurrir que en la báscula no veas cambios, pero sí estén ocurriendo. Es común que pierdas grasa, ganes glucógeno muscular y masa muscular y en la báscula no veas cambios, pero en el espejo sí. También puede suceder que estés con retención de líquidos (si eres mujer, la semana previa a la ovulación y la previa a la menstruación tus hormonas hacen que retengas muchísimos líquidos.

Recuerda que la báscula lo pesa todo: músculo, grasa, agua… por lo que no ver cambios en el peso no significa que no haya habido variaciones; por ejemplo, has podido perder grasa pero a cambio has ganado músculo. No tengas la báscula como referencia, lo que debes tener en cuenta son tus sensaciones, tus medidas y lo que ves en el espejo.

Esperamos que todos los puntos que te hemos enseñado te permitan modificar tus hábitos y alcanzar la meta que te has propuesto. ¡Anímate!

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